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Todo sobre Koh Phi Phi. Qué ver.
Tailandia

Todo sobre Koh Phi Phi. Qué ver.

· Tailandia

Koh Phi Phi son dos islas, un acantilado que sale en todas las fotos y una playa que estuvo cerrada cuatro años. Se puede odiar o adorar, y depende casi por completo de dónde duermas y a qué hora salgas. Aquí está el mapa completo.

Phi Phi tiene un problema de expectativas. Llega muchísima gente esperando una isla desierta de anuncio y se encuentra un pueblo estrecho, lleno, con música hasta las tres y bares que reparten cubos de alcohol. Y llega otra mucha gente esperando fiesta y se encuentra, a media hora andando, unas calas de agua verde donde no hay nadie.

Las dos islas son la misma. La diferencia está en dónde duermes y a qué hora te levantas, y de eso va este artículo.

Dónde está y qué es cada isla

Vista aérea del istmo de Phi Phi Don, con la franja de arena y palmeras entre las dos bahías de agua turquesa

Estamos en el mar de Andamán, en la provincia de Krabi, más o menos a mitad de camino entre Phuket y Krabi ciudad. El archipiélago son seis islas, pero a efectos prácticos importan dos:

Lo que se ve en las fotos —el acantilado vertical, el agua verde imposible, las barcas de madera— es real. Lo que no sale en las fotos es que hay otras cuarenta barcas fuera de plano.

Cómo llegar

Ferry de pasajeros atracado en el muelle de Koh Phi Phi, con viajeros bajando por la pasarela

Solo se llega en ferry. No hay aeropuerto ni puente.

Los billetes se compran por internet, en cualquier agencia del paseo o en el propio muelle, y rondan las 400-600 bat. En temporada alta compra con un día de antelación; en temporada baja hay menos salidas y algunas se cancelan por mar.

Dos avisos que ahorran disgustos. Al desembarcar se paga una tasa de entrada a la isla de unas 20-40 bat, en efectivo y sin discusión posible. Y el equipaje se lleva a mano: no hay taxis, así que desde el muelle hasta tu hotel vas andando por callejones con la maleta a cuestas, o pagas una carretilla. Si duermes lejos del pueblo, llegarás en barca.

Maya Bay: lo que hay que saber antes de ilusionarse

La playa de arena blanca de Maya Bay cerrada por paredes verticales de roca caliza, con el agua turquesa vacía de barcas

Aquí se rodó La playa en el año 2000, y aquello la destrozó: llegó a recibir miles de visitantes y cientos de barcas al día, y el coral del fondo se murió. En 2018 las autoridades tailandesas la cerraron entera. Estuvo cerrada casi cuatro años.

Reabrió, pero con reglas, y son las que te vas a encontrar:

¿Merece la pena? Sí, pero con las expectativas en su sitio: es una bahía preciosa entre paredes de roca que vas a ver acompañado y con prisa. El truco es el mismo de siempre: ir en el primer barco de la mañana, en una salida de las que arrancan de noche. Las excursiones de amanecer cuestan más y son las únicas que te dan diez minutos de bahía casi vacía.

Y sobre las reglas: cúmplelas. Costó cuatro años de cierre recuperar aquello.

El mirador, que es la foto que has visto

Vista desde el mirador de Phi Phi hacia el istmo, con las dos bahías enfrentadas y el pueblo entre palmeras

Si solo haces una cosa en Phi Phi Don, que sea esta. El mirador de Phi Phi está en la ladera que sale del pueblo hacia el norte y desde arriba se ve el istmo entero: las dos bahías, la de Tonsai y la de Loh Dalum, enfrentadas, con la franja de arena y palmeras en medio y el mar verde a los dos lados.

Son entre veinte y treinta minutos de escaleras y cuesta, sin sombra buena. Hay tres puntos escalonados —el segundo ya tiene la vista, el tercero es más panorámico— y se paga una entrada simbólica de unas 30 bat.

Ve al amanecer o a última hora de la tarde. A mediodía es un horno y la luz es plana. Lleva agua: se suda mucho más de lo que parece.

Las playas de Phi Phi Don

Long Beach, con arena clara, agua transparente y dos barcas de cola larga fondeadas cerca de la orilla

La vuelta en barco: qué contratar y qué evitar

La laguna de Pileh, un cerco de paredes de roca caliza alrededor de agua turquesa, con una barca de cola larga en el centro

Es lo que hace casi todo el mundo y está bien, pero hay dos formas de hacerlo y una es notablemente mejor.

En barco grande y compartido, con cuarenta personas, altavoz y paradas cronometradas. Es lo barato y coincides en cada sitio con los otros diez barcos iguales.

En barca de cola larga alquilada, con su patrón, para tu grupo. Cuesta bastante más pero eliges la hora y el orden, que es exactamente lo que decide si ves Maya Bay con quince personas o con doscientas. Si vais tres o cuatro, la diferencia por cabeza es menor de lo que parece.

Lo que suele incluir la vuelta: Maya Bay, la laguna de Pileh —una piscina natural de agua turquesa entre paredes verticales, que a mucha gente le gusta más que Maya—, la Cueva Vikinga (se ve desde el barco y poco más), Monkey Beach y parada de snorkel en Bamboo Island o Mosquito Island, que son las dos mejores paradas de coral del día.

Pregunta siempre si la tasa del parque nacional está incluida. Muchas veces no lo está y se paga aparte al llegar.

Dormir: la decisión que define el viaje

Bungalós de madera con techo de palma entre cocoteros junto a la playa, con hamacas colgadas

Esto es lo más importante de todo el artículo, así que va claro:

Y una cosa que conviene saber: en 2004 el tsunami arrasó el istmo y murieron muchísimas personas, porque el pueblo está construido justo en la franja llana entre las dos bahías. Verás señales de ruta de evacuación por todas partes y un pequeño monumento. Mira por dónde se sube desde tu alojamiento; no cuesta nada y es lo sensato.

Cuántos días y cuándo ir

Acantilados de roca caliza emergiendo de un mar en calma al amanecer, con el cielo rosado

Tres noches es el número. El primer día llegas y vas al mirador; el segundo haces la vuelta en barco por Phi Phi Leh; el tercero lo dedicas a una playa y a no hacer nada. Con dos noches sales corriendo; con una semana, salvo que vengas a bucear, te sobra tiempo.

Lo práctico

Proa de una barca de cola larga tailandesa con cintas de colores, sobre agua turquesa transparente

Dinero

Hay algún cajero en el pueblo, con comisiones altas y colas. Trae efectivo de Phuket o Krabi: las tasas de entrada, el mirador y muchas barcas solo aceptan bat en mano.

Qué llevar

Comer

En el pueblo hay de todo y bastante orientado al visitante. Merece la pena salirse de la calle principal y buscar los sitios pequeños de las callejas de detrás, donde el pad thai cuesta un tercio y está mejor. El mercado de la tarde es la opción más honrada de la isla.

Respeto y sentido común

Nada de tocar el coral ni llevarse conchas: es un parque nacional y está sancionado. La basura hay que sacarla de la isla, y en Phi Phi el problema del plástico se ve a simple vista en cuanto te alejas de la playa barrida. Y con los macacos, la regla es una: mirar y no dar de comer.

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